Oct 082010
 

Si la autoría intelectual de una idea así llega a ser un político nacionalista catalán arremetiendo contra los españolistas, hubiese copado todas las portadas de la prensa nacional, con petición de paredón incluida en las cavernarias. Si este texto se hubiese publicado en el diario GARA, la sede llevaría dias precintada y el autor durmiendo en el calabozo esperando a ser juzgado por terrorismo en la Audiencia Nacional.
Tiene suerte  por ser  fascista, y del PP de Madrid, Jesús Gómez Ruiz. También por haber usado dos “zutabes” de ultraderecha libegal para  defecar su miserable añoranza de aquellos años en los que sus ancestros ideológicos asesinaron a miles de comunistas en España,  a algunos de ellos tras robarles a sus hijos recién nacidos.
Fotomontaje al estilo de los de “La Razón” con el fascista Jesús Gómez Ruiz en su salsa ideológica representada en banderas.

El fascista del PP  Jesús Gómez Ruíz en su mundo de ensueño
ESCRITOR HABITUAL EN LOS “ZUTABES” DE LA ULTRADERECHA LIBEGAL:
 El fascista  Jesús Gómez, presidente del PP de Leganés, colabora habitualmente en suplementos de la web propiedad del ultra Losantos “Libertad Digital“: “ Ideas y La Ilustración liberal“.
En el texto publicado bajo el título
Los principios de la legislación española sobre la educación”, que aparecía en el número 8 del órgano de expresión fascista de ultraderecha libegal  “La Ilustración Liberal“,  el apólogo de terrorismo franquista Jesús Gómez afirma que: “No existen razones objetivas para considerar que la educación es un servicio que sólo el Estado puede proporcionar u homologar (la educación en el pasado era privada) y recordar los estragos causados por la educación estatal en la Alemania hitleriana y en la Unión Soviética y los países comunistas”.

HABRÍA QUE DESPOSEER A LOS PADRES COMUNISTAS DE LA TUTELA DE SUS HIJOS…”
El fascista del PP Jesús Gómez  llega al clímax proponiendo recuperar  uno de los episodios más crueles protagonizado por los mayores terroristas de la historia de España.  Al cuestionar el valor y la necesidad de la educación que se imparte en los centros públicos,   bajo el epígrafe titulado “Plan de Estudios estatal”, el heredero ideológico de los genocidas franquistas afirma: “Si concedemos al Estado la suprema capacidad de decidir los límites de la libertad religiosa, lo que es una “secta”, y lo que constituye una educación “integral”, habremos entronizado el despotismo. Por el mismo expediente, habría que desposeer a los padres comunistas de la tutela de sus hijos, por pertenecer a la secta más criminal que la Historia jamás haya visto y por inculcar a sus hijos una representación teórica de la realidad absolutamente falsa que les provocará en el futuro serios problemas de adaptación social y un agudo sentimiento de infelicidad; y acto seguido enviar a estos niños (y a los padres también) sin pérdida de tiempo a un “campo de reeducación”.


 Ricard Vinyes autor de “Los niños perdidos del franquismo“. Los pequeños eran separados de sus madres al amparo del Patronato de Nuestra Señora de la Merced, que en el año 1943 tutelaba a más de 12.000 niños.La mayoría de las niñas eran internadas en un convento porquen quería purificarlas del contacto con sus madres rojas.
Frecuentemente eran separados de los demás y sometidos a malos tratos físicos y psicológicos, apuntó el Consejo de Europa en su declaración de condena del franquismo en el 2006.
Los historiadores establecen varias analogías con el nazismo, por cuanto esas instituciones se inspiraban en algunas de la Alemania hitleriana, donde también se formó el psiquiatra Antonio Vallejo-Nágera, quien justificó en España el plan de separar a los hijos de los débiles marxistas. Bajo todo un entramado de normas legales, pudo haber propiciado la pérdida de identidad de miles de niños en la década de los años 40, situación que, en gran medida, podría haberse prolongado hasta hoy.

Vídeo: MILES DE NIÑOS ROBADOS POR LOS FASCISTAS DURANTE LA DICTADURA FRANQUISTA

Jul 192010
 

LA ÚLTIMA DICTADURA TEOCRÁTICA INTEGRISTA CATÓLICA DE OCCIDENTE
Moral de Convento” es un reportaje emitido en el  programa Informe Semanal, que analiza como el régimen genocida del General Franco se esforzó por anular los avances sociales de la República instaurando la última dictadura teocrática integrista católica de occidente.
la collares, franco, y el novioLA IGLESIA CATÓLICA, CÓMPLICE DEL DICTADOR fue la encargada de dictar las normas morales,  que  reprimieron con su “moral de convento” a la población. Las escenas del vídeo con los obipos rindiendo pleitesía al genocida que entraba bajo palio a la iglesia forman parte de un reciente pasado del que la institución  se niega a pedir perdón.
Acabada la Guerra Civil, el régimen franquista no sólo se instaló en todas las instituciones políticas del país, también invadió los espacios más íntimos de la vida privada de los españoles. La Iglesia Católica dictó su moral, sus normas de conducta y asumió como propia la defensa de la pureza de la mujer española. Fue la mujer la que más sufrió esta represión. Las mujeres tenían que llegar vírgenes al matrimonio,  Las redadas policiales en los típicos lugares donde acuden las parejas a mantener relaciones son habituales, y el castigo a los detenidos además de la multa económica, ven sus nombres publicados en los diarios.
 EL TRIUNFO DE LA SUPERCHERÍA: LA IGLESIA OFRECE LOS DATOS DEL CENSO DEL INFIERNO
Los obispos afirman que el 99% de los condenados al infierno lo habían sido por falta al sexto mandamiento. El Cardenal Pedro Segura y Sáez , que consideraba a Franco “blando frente al mal” declara el baile agarrado pecado mortal. En algunas zonas rurales se imponen costumbres como por ejemplo que si una mujer no tenía éxito con su primer novio, no podía volver a intentarlo con otro. Hasta tal punto llegó la intromisión de la iglesia en el control de la moral que crearon una “línea de bañadores” para que la mujer española no enseñase carne en la playa. 
 LA DOBLE MORAL es un capítulo aparte: como se explica en el reportaje, los fieles que vestían camisa azul por su adhesión al régimen tenían “carta blanca” para no respetar las normas morales cristofascistas de la dictadura siempre que lo hiciesen con discreción.
Vídeo: Reportaje “Moral de Convento“. 16 minutos

Abr 232010
 

Vídeo: Momento en el que la fascista del PP Esperanza Aguirre utiliza argumentos para negarse a condenar la violencia que no valen a los de Batasuna en la Audiencia Nacional para eludir la cárcel.

Este artículo que la periodista Ana Pardo de Vera escribió en la revista “El Siglo” en el año 2002 cobra hoy de nuevo una especial vigencia: el listado de franquistas y herederos de cargos de la dictadura genocida franquista que pululan por el Partido Popular. Los fascistas que sin condenar la dictadura y habiendo subvencionado durante su gobierno de 2000 a 2004 a la fundación que honra la memoria del dictador, y condecorado a sádicos torturadores franquistas,  rezan a diario para que se agrave la crisis económica y se puedan ver cumplidos sus deseos de volver a gobernar España. La mayoría de los nombres que en él aparecen, siguen ocupando altos cargos en el partido, son los mismos que perdieron las elecciones en 2003 por el mayor bulo fascista de la historia reciente utilizando el atentado del 11M, y aspiran de nuevo a gobernar.

LOS HIJOS DEL FRANQUISMO QUE GOBIERNAN ESPAÑA.

El hijo de Adolfo Suárez González comenzó a labrarse su aura política en mayo de 2000, cuando protagonizó una polémica con el ex presidente socialista Felipe González, a raíz de unas declaraciones de éste en las que criticó con rudeza el papel de Adolfo Suárez como presidente en la Transición. El hijo del aludido le envió una dura carta al ex jefe del Ejecutivo por críticas vertidas hacia su padre, que fue apoyada más tarde por un total de cuarenta altos cargos de los gobiernos de la Transición. Éstos, entre los que se encontraban el ex presidente Leopoldo Calvo-Sotelo, los ex vicepresidentes Rodolfo Martín-Villa y Alfonso Osorio, el ex presidente del Congreso Landelino Lavilla, el ex presidente del Senado Antonio Fontán, el ex comisario europeo Marcelino Oreja, el ex ministro de Fomento Rafael Arias-Salgado y el actual presidente del Consejo de Estado, Íñigo Cavero, le espetaban al ex presidente socialista que “no es la primera vez que intenta, sin éxito, hacer una desenfadada invención de la historia reciente, restando méritos a Adolfo Suárez, persona que sólo elogio, respeto y admiración merece”.


Sin embargo, el currículo, efectivamente de máster (en Derecho por la Universidad de Harvard), del hijo del ex presidente Suárez también tiene su punto, si no negro, sí de matices grisáceos, por su relación con el que fuera mediador en la fusión de las eléctricas Hidrola e Iberduero, Antonio Navalón. Suárez Illana, tras una corta experiencia en la Editorial Santillana, propiedad de Jesús de Polanco, como máximo responsable en Venezuela, regresó en marzo de 1996 a Madrid para montar el despacho Lipsen & Suárez, S.L. con dos socios más: Lipsen, de Washington, y José Fernando Navalón Sánchez, hermano del periodista y oscuro intermediario Antonio Navalón. Según relataba el diario El Mundo el pasado 19 de mayo, “Navalón cobró comisiones por valor de 7.000 millones de pesetas, que repartió entre los abogados que contrató. Uno de ellos resultó ser Adolfo Suárez padre, quien recibió 185 millones de pesetas, según se publicó”, matiza El Mundo, aparte de que nunca se ha podido demostrar judicialmente que el ex presidente Suárez cobrara tales comisiones y, además, él siempre lo ha negado tajantemente. Adolfo Suárez hijo, que ocupaba una oficina en las instalaciones de Antonio Navalón, tuvo que sufrir el mal trago de enterarse en Chile de cómo en su despacho, al igual que en el resto de los departamentos de la empresa de Navalón, el 3 de marzo de 1998 irrumpía la Policía Judicial en busca de documentos sobre la fusión de las eléctricas. Sin embargo, en su departamento no se encontró nada y el sobresalto llevó a Suárez Illana a romper con José Navalón.

Dirigentes de renombre. Adolfo Suárez Illana, sin embargo, no es ni mucho menos el único que tiene en su currículo a un padre que fue presidente del Gobierno, además, no hay que olvidar, de haber ostentado Adolfo Suárez González cargos franquistas, como el de gobernador civil de Segovia (1968), director general de Televisión Española (1969), procurador en Cortes de representación familiar por Ávila en las IX y X legislaturas de las Cortes Orgánicas o ministro secretario general del Movimiento (1975), inmediatamente después de la muerte del dictador Franco y un año antes de ser nombrado por el rey Juan Carlos presidente del Gobierno, concretamente el 3 de julio del 76. Suárez, ya en su puesto de jefe del Ejecutivo, redactó la Ley de Reforma Política, aprobada por referéndum en diciembre de 1976, con la que se desmontaba el régimen franquista y se abría el camino hacia la democracia.

Otros altos cargos del Gobierno y del Partido Popular poseen apellidos más que venerados por los pocos defensores a ultranza que aún quedan en España de los métodos dictatoriales del caudillo ferrolano, por no hablar de los que ocuparon puestos institucionales de gran relevancia en la época de Franco y los ocupan en la gobernación actual, que “haberlos, hailos”, como dicen en Galicia, pues allí ordena y manda quien fuera ministro de Franco, Manuel Fraga Iribarne. El presidente de la Xunta, que se jacta sin pudor, más bien con orgullo (ver El héroe se jacta de serlo), de haber ostentado cargos políticos desde la etapa franquista hasta el gobierno actual, de cuyo partido, además, fue fundador, ocupó el Ministerio de Información y Turismo (1962) del Gobierno de Francisco Franco, además de ser el embajador de España en Reino Unido (1973) y vicepresidente para Asuntos del Interior y ministro de Gobernación (1975) tras la muerte del dictador, durante la etapa de Gobierno de Carlos Arias Navarro.

Pero el apellido Fraga es un ingrediente básico en la salsa del PP, máxime al unirse al de Robles, cuando la hermana del mandatario gallego, Elisa Fraga Iribarne, se casó con Carlos Robles Piquer, otro franquista de elite: director general de Información (1962), director general de Cultura Popular (1967) y ministro de Educación y Ciencia durante el Gobierno inmediatamente postfranquista. De esta unión salieron asimismo dos nombres importantes del actual organigrama popular, ya sea de gobierno o de partido: el de José María Robles Fraga y el de su hermana Elisa, hijos y sobrinos, respectivamente de Robles Piquer y Fraga Iribarne. José María, ex secretario de Relaciones Internacionales del PP y diputado por Córdoba, abandonó ambos puestos el año pasado para ocupar simultáneamente las embajadas españolas en la Federación Rusa, en Georgia y en la República de Uzbekistán, con residencia en Moscú. Por su parte, Elisa Robles Fraga es actualmente la vicepresidenta de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, dependiente del Ministerio de Economía. Sin olvidar, en el clan fraguista a la hija de don Manuel, Carmen Fraga Estévez, nombrada hace cinco meses secretaria general de Pesca Marítima del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Otro ex alto cargo franquista, gallego como Fraga y el propio Franco, que continúa políticamente activo es José Manuel Romay Beccaría, ex ministro de Sanidad y Consumo en el primer Gobierno Aznar y actual presidente de la comisión de Justicia e Interior del Congreso de los Diputados y presidente del Comité de Derechos y Garantías del Comité Ejecutivo Nacional del PP. Romay ostentó en la dictadura franquista los cargos de secretario general de Sanidad (1963), director del Instituto de Estudios de Administración Local (1973), subsecretario del Ministerio de Presidencia de Gobierno (1974) y subsecretario del Ministerio de Gobernación (1975). También continúa en activo el ex dirigente franquista Álvaro de Lapuerta Quintero, hoy tesorero nacional del PP y durante la dictadura secretario del Tribunal Económico Administrativo Central, jefe de la Asesoría Jurídica de la Dirección General de Seguridad y delegado especial del Ministerio de Hacienda ante los Ministerios de Gobernación y Trabajo, además de presidente de la Comisión de Obras Públicas de las Cortes Españolas, vicepresidente de la Comisión de Presupuestos y consejero del Reino y Procurador (1976).

Sin embargo, a nadie debería extrañar la larga lista de nombres populares vinculados al viejo régimen si se tiene en cuenta que al presidente del Gobierno, José María Aznar, le viene el apellido de acérrimos colaboradores de Franco, y, evidentemente, a su hermano, Manuel Aznar, nombrado recientemente agregado laboral en la Embajada de Roma, pero que también trabajó como interino en la Dirección General de la Función Pública durante el régimen de Franco. De antiguo, su abuelo Manuel Aznar Zubigaray ocupó durante la dictadura la Dirección de la Agencia EFE (1958), la embajada española de Marruecos (1962) y, de regreso y hasta su fallecimiento en 1975, la presidencia del Consejo de Administración de EFE. Todo ello, después de haber recibido muchos años antes el premio de periodismo ‘Francisco Franco’ (1939) y de presidir la Asociación de la Prensa de Madrid (1955). No son pocos quienes tachan al abuelo de José María Aznar de ser por excelencia el “periodista del régimen”. Y su vocación periodística, con idénticas tendencias franquistas, la heredó el hijo de Aznar Zubigaray y padre del jefe del Ejecutivo, Manuel Aznar Acedo, quien fue director de la Red de Emisoras de Radio Nacional de España (RNE) (1962), subdirector general de Radiodifusión (1964) o director de la Escuela Oficial de Radiodifusión y Televisión (1967) durante el Gobierno franquista. Tampoco la esposa del presidente del Gobierno se libra de vinculaciones familiares con la dictadura del general Franco. Ana Botella es sobrina del que fuera rector de la Universidad de Madrid (1968), José Botella Llusía, prestigioso ginecólogo que ya en 1956 ocupó la Dirección del Instituto Provincial de Obstetricia y Ginecología de Madrid.

También por una buena parte del salón en el que se celebra el Consejo de Ministros planea la sombra de Francisco Franco, puesto que un nada despreciable grupo del Gabinete Aznar lleva en sus apellidos el sello del dictador. Así, el ministro portavoz, Pío Cabanillas, es hijo único de Pío Cabanillas Gallas, procurador en las Cortes franquistas desde 1961 y, ya tras la muerte de Franco, ministro de Unión de Centro Democrático (UCD). Josep Piqué, ministro de Asuntos Exteriores, también tiene en la figura paterna a un buen representante del régimen, pues su padre, Josep Piqué, fue el último alcalde de la etapa franquista de la localidad barcelonesa de Vilanova i la Geltru, lugar de nacimiento del jefe de la diplomacia española. Jesús Posada, ministro de Administraciones Públicas, es asimismo hijo del que fue gobernador civil de Soria en la etapa dictatorial, Jesús Posada Cacho, y, por último, y quizá quien más peso franquista lleve en su apellido, el ministro de Defensa tuvo en su padre a un importante y variado colaborador del dictador. El progenitor de Federico Trillo-Figueroa fue, además de togado militar, alcalde Cartagena, procurador en las Cortes franquistas y gobernador civil de Teruel y Burgos.

El apellido Oreja es también uno de los grandes del PP con reminiscencias franquistas, pues el ex ministro de Interior, presidente honorífico del PP vasco y actual portavoz del Grupo Popular en el Parlamento vasco, Jaime Mayor Oreja, que, además, suena cada vez con más fuerza como sucesor de José María Aznar, y su hermano Carlos, consejero de Educación del Gobierno de la Comunidad de Madrid, son sobrinos del que fuera director del Gabinete Técnico del Ministerio de Asuntos Exteriores (1962) y subsecretario del Ministerio de Información y Turismo (1971), Marcelino Oreja Aguirre, actual presidente de Fomento de Construcciones y Contratas (FCC). Pero Carlos Mayor Oreja no es el único madrileño de renombre franquista, puesto que en primera línea está ya el presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, bien servido en este terreno por parte de padre, abuelo y, por si no fuera suficiente, suegro. El abuelo del actual mandatario madrileño, Víctor Ruiz Albéniz, fue presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid durante la dictadura y famoso cronista del ABC, entonces de corte no menos franquista. A su vez, Víctor Ruiz es el padre del difunto José María Ruiz Gallardón, que fuera presidente de la Asociación de Consumidores (1975) y progenitor del presidente de la Comunidad de Madrid. Además, la mujer de éste, Mar Utrera, es hija del destacado dirigente del Gobierno de Franco, José Utrera Molina, que ostentó los cargos de gobernador civil de Ciudad Real (1956), de Sevilla (1962), subsecretario de Trabajo (1969) y ministro de la Vivienda (1973).

Pero, sin duda, una de las mayores redes de descendencia franquista es la que ha creado el apellido Fernández-Miranda, que lleva el actual delegado del Gobierno para la Extranjería y la Inmigración, Enrique Fernández-Miranda Lozana, hijo de Torcuato Fernández-Miranda y Hevia, director general de Enseñanza Media y Enseñanza Universitaria (1962), ministro secretario general del Movimiento (1969) y presidente del Gobierno interino (1973) durante la dictadura. Torcuato Fernández-Miranda, además, le dejó otros retoños de su familia al franquismo y al PP, pues sus sobrinos Manuel Fernández-Miranda Fernández y Alfonso Fernández-Miranda Campoamor ocuparon, respectivamente, la Subdirección General de Arqueología (1972) con el general Franco y la Dirección General de Enseñanza Superior durante el primer Gobierno Aznar.

También la ex ministra de Justicia y vicepresidenta primera del Congreso de los Diputados, Margarita Mariscal de Gante, goza de un buen pasado franquista que lleva en su apellido compuesto, ya que es hija del que fuera durante la dictadura primero policía y, después, juez del Tribunal de Orden Público (TOP), Jaime Mariscal de Gante.

El suma y sigue de los hijos del franquismo pasa asimismo por el secretario general de Empleo, Juan Chozas, emparentado con el alto dirigente del sindicalismo vertical franquista, Chozas Bermúdez. Por su parte, Gabriel Elorriaga Pisarik, secretario de Estado de Organización Territorial, miembro de la Ejecutiva del PP es hijo de Gabriel Elorriaga Fernández, jefe del Gabinete Técnico del Ministerio de Información y Turismo (1962) y gobernador civil de Santa Cruz de Tenerife (1969). También el portavoz del PP en la comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento, Gustavo de Arístegui San Román, tiene antecedentes franquistas por parte de padre y tío. El primero, Pedro Arístegui, fue director adjunto de Difusión Informativa en la Oficina de Información Informática (1967) en la etapa del general Franco, mientras que su hermano Joaquín María ocupó en la misma época la Dirección General de Política Exterior (1973) y la Dirección de Asuntos Generales, en la Dirección de Asuntos Consulares de Madrid (1974). También el subsecretario del Ministerio de Defensa cuenta con un apellido de gran sonoridad franquista: Víctor Torre de Silva y López de Letona es nieto de José María López de Letona, que fue subcomisario del Plan de Desarrolllo Económico y Social (1966) y ministro de Industria (1969)

En las comunidades autónomas también el Gobierno ha depositado a algún retoño del franquismo, como Julia García-Valdecasas, delegada del Gobierno en Cataluña e hija del que fuera polémico rector de la Universidad de Barcelona entre 1965 y 1969, Francisco García-Valdecasas, por sus actuaciones represivas protagonizadas en la aquella etapa, tal y como contó EL SIGLO (núm. del 25-31 de enero de 1999). Otro hijo del franquismo que maneja las riendas, en este caso, de Castellón de la Plana, es el presidente de su Diputación, Carlos Fabra, cuyos padre y abuelo ocuparon destacados cargos en la misma localidad bajo el mandato de Francisco Franco. Asimismo, es muy conocida en Canarias la tradición franquista de la allí llamada familia de los Jorge, cuyos miembros, según fuentes locales, pertenecen al núcleo duro del partido. Miguel Jorge, actual vicepresidente del Cabildo Insular de Gran Canaria, es hijo de un destacado concejal franquista del Ayuntamiento de Las Palmas.

Es numerosa, asimismo, la lista de ex altos cargos del primer Gobierno Aznar que descienden de franquistas de pro, si es que no lo fueron ellos mismos, como el ex ministro de Asuntos Exteriores, Abel Matutes, que, como su padre, fue alcalde de Ibiza durante el viejo régimen o Rafael Arias-Salgado, ministro de Fomento con Aznar y jefe de sección de la Descolonización en la Dirección General para Asuntos de África en el Ministerio de Asuntos Exteriores, jefe de Estudios de la Escuela Diplomática y director adjunto del Gabinete Técnico del Ministerio de Educación y Ciencia bajo el mandato de Franco. Éste, además, es hijo de Gabriel Arias-Salgado, que fue ministro de Información y Turismo desde 1951 hasta 1962. Su otro hijo, Fernando Arias-Salgado, es el actual embajador de España en Marruecos y, como su hermano Rafael, ostentó responsabilidades durante el mandato franquista: subdirector general de Investigación Científica y Coordinación (1970), subdirector general de Cooperación Internacional (1972) y asesor jurídico internacional del Ministerio de Asuntos Exteriores (1973).

Otro hijo del franquismo, Enrique Giménez-Reyna, ha sido secretario de Estado de Hacienda, cargo del que dimitió por ser el protagonista del mayor escándalo financiero del Gobierno popular, el caso Gescartera. Tanto Enrique como su hermano Francisco, que trabaja en una empresa vinculada al Ministerio de Ciencia y Tecnología, son hijos de un represivo coronel de la Guardia Civil de Málaga y amigo del padre de Aznar, cuyas operaciones contra los maquis aún se recuerdan en la provincia andaluza.

Los hijos del ex presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, y ex presidente del consejo de Administración de RENFE (1967), de la subcomisión de Industrias Químicas Básicas del II Plan de Desarrollo, incluido en la ponencia de Desarrollo Regional, de la Sociedad para el Desarrollo Industrial de Galicia (SODIGA), en 1972, y ministro de Comercio en 1975, también ostentaron cargos importantes en el primer Gobierno Aznar. El mayor, Leopoldo, fue subsecretario de Estado del Ministerio de Interior y el más pequeño, Víctor, ocupó el mismo cargo en el Ministerio de Fomento. Asimismo, Álvaro Rengifo Abad, hijo de Álvaro Rengifo Calderón, director general del Instituto Español de Emigración (1964), de Promoción Social (1966), de Comercio Exterior (1969) y de Exportación (1970) en la etapa de la dictadura y subsecretario de Comercio (1975), con Arias Navarro, fue director general de Política Comercial e Inversiones en el Gobierno Aznar.

También la que fuera directora general de Radio Televisión Española (RTVE) y eurodiputada, Mónica Ridruejo, tiene en su currículo político el ser sobrina de Félix Pastor Ridruejo, colaborador en 1975 en el área de agricultura del Gabinete de Orientación y Documentación (GODSA) promovido por Manuel Fraga, en el que llegó a presidir su comisión de Agricultura en el Gobierno predemocrático. No puede quedar asimismo en el olvido el apellido Fernández-Cuesta, en posesión del que fuera secretario de Estado de Energía del primer Gobierno Aznar, Nemesio Fernández-Cuesta, hoy presidente ejecutivo del diario ABC y vicepresidente del grupo surgido de la fusión en 2001 de Prensa Española y del Grupo Correo de Comunicación. El ex secretario de Estado es hijo de Nemesio Fernández-Cuesta, subsecretario de Estado de Comercio (1969) y ministro de Comercio (1974) en la etapa franquista y nieto del fundador, junto a José Antonio Primo de Rivera, de Falange Española (FE), Raimundo Fernández-Cuesta, además de secretario general del Movimiento (1937), ministro de Agricultura (1938), ministro de Justicia (1945), presidente del Consejo de Estado (1945), ministro secretario general del Movimiento (1951), presidente de FE y de las JONS (1976), cargo del que dimitió en 1983.


EL HÉROE SE JACTA DE SERLO: MANUEL FRAGA
Si hay alguien que conoce el arte de la supervivencia política es, sin duda, uno de los protagonistas indiscutibles de este reportaje, el presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga. Él es, asimismo, el responsable del final apoteósico del chiste que más se recita estos días en los mentideros políticos. Lo que pocos saben es que fue el propio Manuel Fraga quien lo contó en la Escuela de Estudios Políticos de Moscú, en donde fue recibido como el gurú de la Transición española durante su visita a Rusia a finales del mes de mayo y principios de este mes. En sus respuestas al auditorio de la escuela moscovita sobre su pensamiento político, Fraga hizo gala de un gran sentido del humor, que alcanzó su pleno apogeo cuando uno de los asistentes, un diputado de Siberia, confesó el impacto que le causaba el visitante, pues, dijo “si hace veinte años me dicen que estaría con un ministro de Franco, pensaría que antes podría ir a la Luna”.
El presidente gallego la cogió al vuelo y aprovechó para soltar “un chiste muy bueno: Franco resucita y se encuentra con un nostálgico del régimen –contó don Manuel–. El revivido general le pregunta quién gobierna en España y él responde que Aznar. ‘¿El periodista?’, replica Franco. ‘No, no, el nieto’. ‘¿Y quién es el portavoz del Gobierno?’, insiste el dictador. ‘Pío Cabanillas’. ‘¡Ah! ¿Mi ministro? Es muy inteligente’, inquiere de nuevo. ‘No, el hijo’. Franco continúa preguntando hasta que llega a Galicia. ‘¿Y quién manda allí?’, se interesa. ‘Fraga’, le revela el confidente. ‘¿Su nieto?’, supone el general. ‘No, el mismo de siempre’”.

Abr 202010
 

Vídeo: Presentación y trailer de la película documental “Los Caminos de la Memoria

Esta producción conjunta de Bélgica y España sigue a algunos de los familiares de los más de 130.000 desaparecidos en la guerra y bajo la dictadura durante su búsqueda personal de la memoria, un camino que lleva a la exhumación de una parte de la historia española.
Además de sus testimonios, el filme recoge entrevistas con el escritor y político Jorge Semprún, el forense Francisco Etxeberría, el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), Emilio Silva, o el poeta Marcos Ana, entre otros defensores de la apertura de fosas donde se sospecha que pueden haber sido enterradas personas desaparecidas.
‘Los caminos de la memoria’ obtuvo el segundo premio en la sección Tiempo e Historia de la 54 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), y podrá verse a partir del próximo día 23 de Abril  en España, donde ha contado con la colaboración de la Dirección General de Archivos y del Instituto de Cinematografía.
Como hijo de exiliados, su director,  Jose Luis  Peñafuerte (Bruselas, 1973) lleva ‘muy dentro’ la búsqueda de la identidad personal y de la memoria familiar, y considera ‘fundamental’ ahondar en esa cuestión.
Con su película pretende fomentar ‘una reflexión colectiva’, así como defender una ‘justicia universal’ para que ‘de una vez por todas se cierren esas heridas, se curen y no se pudran por dentro‘.
Aunque los familiares de víctimas de la guerra y del franquismo ‘no se olvidan de lo que ha pasado’, en los testimonios recogidos ‘nunca se ve ánimo de venganza’, sino el deseo de ‘poder decir la verdad de lo que pasó, sacar ese gran dolor que aún persiste, y de que al fin y al cabo esto no se repita’.
Peñafuerte no pretendió hacer una película objetiva, pero sí quiso evitar la reapertura de heridas ‘sin ayudar a cerrarlas’, así como ‘sacar el dolor’ y ‘superar el miedo’ de las familias afectadas, causado por la brutalidad de la Guerra y los 40 años de dictadura.
La película ‘es como un gran proceso psicoanalítico de la España que intenta limpiarse’, y para completarlo, es necesario ‘que se haga justicia, reconocer los hechos y hacer pedagogía con las generaciones futuras’.

ENTREVISTA EN EL PROGRAMA “HOY” EN CNN+
Emitida el 19 de Abril de 2010. Iñaki Gabilondo entrevista al presidente de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, y al forense que coordina y está trabajando en las exhumaciónes de las fosas donde se encuentran las víctimas del genocidio franquista, Francisco Etxeberría.
Entre los temas que se tratan, la necesidad de que nuestro país deje de ser una anomalía a nivel mundial por el tratamiento a las víctimas de la dictadura fascista genocida, y la atención del forense sobre la incalculable cifra de represaliados durante los 40 años de dictadura, tras la guerra provocada por el golpe de estado de los terroristas comandados por Francisco Franco en 1936.

 

Uno de los hilos conductores del filme es la experiencia personal de Jorge Semprún (Madrid, 1923), antiguo dirigente del Partido Comunista español y superviviente de un campo concentración nazi.
Además de sus vivencias personales, Semprún aporta ‘su constante espíritu de debate y de autocrítica’, tan necesario en una España donde aún perdura el tic del ‘o estás conmigo o estás contra mí’, destaca el realizador.
El poeta Marcos Ana intenta por su parte ‘transmitir a las futuras generaciones que no vuelva a pasar lo que pasó en la Guerra, sin meter la política en ello’.
La vida de Ana, el preso político que pasó un mayor período ininterrumpido en las cárceles franquistas -23 años- inspirará la próxima película de Pedro Almodóvar.
Asimismo, Marisa Paredes, una de las musas de Almodóvar, presta su voz para la narración de ‘Los Caminos de la Memoria’.
Peñafuerte, que entre otras películas previas ha realizado el documental ‘Niños’ sobre el exilio de los huérfanos de la Guerra Civil, espera que el público español reciba su documental ‘de frente y sin rencores’.
A su juicio, ya ha llegado el momento de ‘curar de una vez por todas y juntos un asunto tan grave, que ha roto a más de una familia en España’, eso sí, ‘sin olvidar y sin ocultar la historia’.

ES SÁBADO 24 DE ABRIL CONCENTRACIONES EN DIVERSAS CIUDADES DE ESPAÑA EN APOYO AL JUEZ BALTASAR GARZÓN Y POR LA INVESTIGACIÓN DE LOS CRÍMENES DEL GENOCIDIO FRANQUISTA Y LA REPARACIÓN DE LA MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS . INFORMACIÓN DE LAS CONVOCATORIAS EN FACEBOOK

Jun 242009
 

limpieza-idelogoicaEl Cementerio Civil de la Barranca, situado a escasos kilómetros de Logroño,  es el  emblema de la represión que sufrió en Fosa Comun de la Barrancatoda La Rioja tras el golpe de estado de 1936 y durante los 40 años de dictadura genocida franquista. En el lugar donde está emplazado el cementerio fueron asesinadas 400 personas. 2000 en toda La Rioja, provincia que contaba en 1936 con 203.000 habitantes, cien mil menos que hoy. Estamos hablando de una “limpieza ideológica” que segó la vida del 1% de la población  ayudando así a mantener a raya al resto o forzandoles con la amenaza de que sus familias pudiesen acabar igual a ayudar al bando  faccioso.
En esta comunidad autónoma, entonces provincia de Logroño integrada en Castilla y León, el golpe de estado fascista triunfó desde el primer dia, por lo que no existió “guerra civil“: las matanzas fueron asesinatos de represión ordenadas y ejecutadas por los golpistas. 
La  Asociación “La Barranca” quiere reunir a todas las personas que sienten aquellos sucesos, ocurridos en toda La Rioja, como los más trágicos y tenebrosos de nuestra historia y que aspiran a que jamás se repitan, seguir investigando y dando a conocer lo que entonces ocurrió, nombrar y documentar los nombres de todos los que murieron asesinados, fusilados o a consecuencia de la represión, enterrar a los “tumbaos” riojanos que puedan encontrarse en cunetas y fosas comunes.
Han realizado un corto  documental  que podeis ver aquí donde recogen testimonios y reflejan el trabajo realizado para conseguir los fines antes expuestos. “Tierra Madre

LA BARRANCA “TIERRA MADRE 1”: La historia . 2:57

 

LA BARRANCA “Las cartas previas a la ejecución” . 4:55 
 Últimos escritos de los condenados,
 

Barranca Tierra Madre 03: Rememoración de los hechos por los familiares, exhumación de los restos y ceremonias.10 MINUTOS