Oct 142008
 

El periodista John  T. Whitaker se presentó ante Yagüe y le preguntó si era verdad que habían sido asesinados varios miles de personas. Y el teniente coronel Yagüe respondió sonriendo:

«Naturalmente que los hemos matado. ¿Qué suponía usted? ¿Iba a llevar 4.000 prisioneros rojos con mi columna, teniendo que avanzar contra reloj? ¿0 iba a dejarlos en mi retaguardia para que Badajoz fuera rojo otra vez?»

Hace un par de días la estatua del criminal fascista aparecía decapitada en su pueblo de origen. Leer la crónica del diario local, “Heraldo de Soria”, aliado del grupo Vocento, asusta: no se si en el diario “EGIN” se han  hecho alardes a la figura de asesinos como los que leo dedicados a este genocida, responsable del asesinato de 4000 personas.Y la reacción del pueblo, propia de un Santuario Fascista. Ilustro la copia de parte del artículo con fotos de sus carnicerías:





San Leonardo amanece con la efigie del general Yagüe decapitada
Perplejidad en el vecindario por el daño a uno de los símbolos locales e indignación en la Fundación Yagüe, que prepara un comunicado de repulsa contra lo ocurrido ayer

“Yo no voy a decir de quien sospecho, pero me atrevo a asegurar que quien lo ha hecho no ha sido nadie que vive en San Leonardo”, manifestaba ayer la presidenta de la Fundación Yagüe, e hija del fallecido general, María Eugenia Yagüe, quien está segura del respeto que se le ha tenido a su padre, y el agradecimiento de la población por el comportamiento que tuvo el general con su pueblo.
Descarta también la presidenta de la Fundación que se trate de un acto vandálico y no oculta su indignación por un hecho de este calibre. “Esto, y en el día de hoy, ….ya está bien”, declaró.
Asimismo, señaló que le invadía “una sensación de amargura” tras conocer lo ocurrido, y adelantó que tenía intención de desplazarse hoy hasta San Leonardo para ver sobre el terreno lo ocurrido.
“Quiero ver de primera mano qué es lo que ha ocurrido, y también que la gente del pueblo me vea allí. Cuando me lo han dicho ha sido como si me hubiesen dado un mazazo en la cabeza a mí”, añadió.
“Si hay gente que tiene odio acumulado, que se dé duchas frías”, concluyó.
Nacido en 1892 en San Leonardo, el general Juan Yagüe Blanco tuvo un gran protagonismo en la Guerra Civil , tras formar parte del grupo que se rebeló contra la situación creada en la II República. Una vez terminada la contienda fue nombrado ministro del Airey sus desavenencias con Franco llevaron a que éste le sustituyera en el cargo.

Miembros del equipo de Gobierno de San Leonardo de Yagüe trasladaron ayer a la Fundación Yagüe la intención de un compromiso por parte del Ayuntamiento para restablecer la estatua dañada del general Juan Yagüe Blanco.
El alcalde, Jesús Elvira Martín, del PP, que dijo hablar en nombre de la población, mostró su indignación ante el suceso de la madrugada del día 12, comprometiéndose a darle traslado al pleno de la Corporación.
“Al que no le guste, que no venga a San Leonardo; que ni siquiera pase”

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En el diario “El Mundo” la hija del asesino terrorista suelta estas dos perlas: “esto sólo puede ser fruto del odio y de la ignorancia de la gente”. 
“Mi padre nunca nos inculcó el odio, sino el perdón para ambos bandos, puesto que todos somos españoles. Una consideración que esta gente no ha tenido con él”,
se lamentó María Eugenia Yagüe.

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 Rumores me han llegado de un autobús que pasó por ahí, y al ver la estatua del cerdo se decidió a hacer un ritual de San Martín. No voy a ser yo quien los denuncie. Que no me pregunten que no se nada más.

Ojalá que la justicia pueda hacer algo, hablo de Garzón, para que estos fascistas dejen de mofarse de sus víctimas de esta manera.

  2 Responses to “España profunda: Ritual simbólico de San Martín en San Leonardo de Yagüe”

  1. No sabía yo de la ascendencia de María Eugenia Yagüe.
    Así, uno puede explicarse este video:
    http://www.youtube.com/watch?v=sCj6fcCyjjA

  2. Todavía recuerdo los primeros años de la transición, cuando nos reuníamos bajo la estátua del general, en València, en la plaza de los mil nombres (San Francès, el Caudillo, del País Valencià, de l’Ajuntament) y le tirábamos petardos a los cojones (del caballo) al grito de “El burro i l’haca, fora de la plaça” (el burro y el jaco, fuera de la plaza)

    Tuvieron que desmontarla, después de muchos años, a altas horas de una madrugada, y con protección oficial.

    Y luego hablan de que la memoria histórica no es necesaria.

    ¿Cuántos asesinos recientes quedan todavía con estátua, o nombre de calle, por la geografía de este puñetero reino de España?

    Salut

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