A Rajoy le da vergüenza explicar su postura frente al aborto, la eutanasia, la economía, la laicidad, y el voto de los inmigrantes y se inventa que cuando hay crisis económicas hay que dejar de legislar sobre el resto de temas.
LLevamos meses escuchando al principal candidato de la oposición la misma cantinela:”ZP no dice que hay crisis”.En las 4 horas de comparecencia del presidente del gobierno en el congreso con motivo de la crisis económica Rajoy se limitó a airear unos folios en los que decía que se encontraban las propuestas del PP.Ni entró a debatirlas.
¿Por qué se inventa Rajoy que cuando hay una crisis económica hay que dejar de legislar los temas sociales?El resto del mundo también se encuentra inmerso en dicha crisis y ni siquiera se plantean las tonterías que dice el líder de la oposición. ¿No es más sencillo plantear y explicar la postura de su partido respecto a esos temas?
La solución frente a la crisis económica, según Rajoy, pasa por privatizar (si queda algo por privatizar), flexibilizar el mercado, y bajar los impuestos y la cobertura social. Pone como ejemplo el “milagro económico de Aznar”. ¿Qué hubiese pasado si Aznar en vez de privatizar a dedo las joyas de la corona hubiese conservado una parte de participación estatal como hicieron otros países europeos?

“Cierta izquierda española tiende a comportarse como si sus ideas fueran moralmente superiores a las de los demás”.Es una frase del último argumentario del PP madrileño que ha repartido entre sus dirigentes, concejales y diputados autonómicos. Ahora la culpa de los complejos del PP, también va a ser de Zapatero. A Rajoy le ponen un cuchillo en el cuello para que diga tonterías en vez de entrar a explicar sus propuestas. Sin complejos: para no condenar el franquismo, pocos complejos el PP demuestra.










Hoy, en Atenas, Zapatero ha tenido una frase que merece todos los elogios: Por mal que vaya la economía, es indispensable ayudar a Africa, y cumplir nuestros compromisos.
Olé.
Con lo que cobran los políticos estaría buena que sólo se tuviesen que dedicar a lo único que no pueden modificar: la economía de LIBRE MERCADO.
Invéntate otra, Rajoy