Mar 282008
 



En una de las sentencias de Francisca Mendiola Olarte, senadora del PP por La Rioja, podemos ver como el Tribunal Supremo impidió que montase un oligopolio farmaceútico en Nájera (La Rioja). En la otra se le obliga a derribar un chalé construido de forma ilegal.

El senador por Castellón Alfonso Ferrada está imputado en un caso de presunta corrupción urbanística por el denominado caso Pedrera Port, un proyecto urbanístico que acabó en manos de un empresario a quien el ex alcalde de Burriana benefició supuestamente.

En junio de 2007, Ferrada admitió ante el juez que su esposa y su suegro poseen cuentas en Andorra. Seis meses antes, había dicho no tener “ni idea” de la existencia de tales cuentas en el paraíso fiscal pirenaico. Al convertirse en senador, el popular pasará a tener el rango de aforado, por lo que sólo el Tribunal Supremo podrá intervenir judicialmente contra él.
Ferrada es senador porque sustituye a la candidata Andrea Fabra, la hija de Carlos Fabra, recientemente afortunado ganador por tercera vez de la lotería (2 millones de euros) que cobrará de hacienda mientras sigue imputado por evasión fiscal y tráfico de influencias. Carlos Fabra es presidente de la Diputación de Castellón desde hace 20 años, como lo fueron su padre, su abuelo, su bisabuelo y un tío abuelo.

Es lamentable que un partido político tenga tan poco respeto a la correcta gestión y a las decisiones de la justicia, pero no es extraño: cuando la mayoría del pueblo te respalda de nuevo a pesar de las corruptelas cometidas, se acaban haciendo este tipo de excesos de forma tan evidente. No toda la culpa es de los políticos: también de quienes sabiéndolo, les votan.

Mañana, Gescartera. Porque al PP no le afecte, no significa que no haya quien lo cuente.

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