Ene 172008
 

La escapada de Gallardón podría dejar como víctimas a los destinatarios del millón de euros que debe en facturas de la campaña electoral en la que pidió “Confianza” a los madrileños para que le eligiesen como alcalde de la ciudad. La misma “Confianza” que pidió Aguirre para trabajar por la comunidad, no para usar el puesto para sustuir a su jefe cuando este perdiese las elecciónes. Ahora ya sabemos en qué estaba pensando mientras se le llenaban las salas de urgencias en los hospitales y recolocaban a los enfermos al lado de las fotocopiadoras.

La purga, en política, es el proceso por el que el grupo en el poder aparta a otros, a los que considera “indeseables” del gobierno, del partido político, de una profesión determinada o de la sociedad en conjunto.Cuando esa facción pierde el poder puede ocurrir que se “rehabilite” a los purgados.

Cómo serán los que se han quedado en el poder cuando el único que ha abierto la boca para defender a Gallardón ha sido un ex ministro de la dictadura fascista , Fraga. Ahora el más “progre” de los que mantienen el poder en el PP. Que se descuide. Con Gallardón no pudo acabar ningún político de la oposición. Fraga hasta hoy parecía eterno: ha visto cómo recientemente fallecía una persona que supuestamente iba a sucederle en Galicia.

Yo de ser él me cerraba la boca. O me ponía a pensar cómo suceder a Mariano y devolver al partido al camino hacia el centro en el que lo intentó dejar hace 20 años.

 Leave a Reply

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

(required)

(required)